PDF, El Poder de Atar y Desatar

Uno de los grandes propósitos por los cuales Dios creó a la humanidad, fue para llevar a cabo su voluntad en la tierra. Él está buscando hombres y mujeres como usted, que crean en el poder que Él nos ha dado para hacer que las cosas que establecemos en lo espiritual, se cumplan en lo natural.

Desde que Dios creó al hombre, siempre ha tenido el propósito de tener una relación cercana con él. Dice la Palabra que, en el principio, Dios se paseaba por el huerto del Edén y hablaba con Adán (mantenían una comunicación diaria). Aún hoy, el anhelo de Dios sigue siendo el tener esa comunión con el hombre cada día.

En primer lugar, Dios creó al hombre con un espíritu, el cual salió de la misma esencia de Dios. De manera que, la raza humana gobernara en el mundo físico aquí en la tierra. Dios le dio al hombre un cuerpo físico manifestado en dos sexos: masculino y femenino.

El hombre es el único que tiene derecho legal sobre la tierra. Si alguien no tiene cuerpo y alma, su permanencia y acciones son ilegales. Por esta misma razón, es que Dios no podía venir a la tierra sin un cuerpo físico. Pues, Él mismo lo había establecido así, en su Palabra.

Desde el principio, Dios estableció, en su Palabra, que el único con derecho legal para gobernar, señorear y actuar aquí en la tierra es el hombre, con su cuerpo físico.

Dios creó al hombre a su imagen y semejanza; y éstas se desarrollan por medio de la comunión íntima con Él. Dios creó al hombre para que llevase a cabo su voluntad en la tierra y la gobernara; y para eso le dio una voluntad propia y un cuerpo físico. Dios no hace nada que vaya en contra de su Palabra.

Dios quiere hacer su voluntad por medio de nosotros, los seres humanos; y para ello, necesita nuestro cuerpo y nuestra voluntad. Es importante establecer claramente, que para hacer efectiva una declaración, ésta debe contener palabras ordenadas por Dios.

Juan Bunyan, El progreso del peregrino, PDF

Al sacar a luz una nueva edición de EL PEREGRINO, creemos innecesario describir los méritos y hacer el elogio de un libro inmortalizado ya por el juicio de dos siglos y por la admiración de millones de lectores. En opinión de muchos críticos y pensadores, la alegoría de Bunyan es el libro religioso más grande que se ha escrito en el mundo después de la Biblia, en la cual encontró el autor inglés la inspiración que guio su pluma.

Como libro de edificación espiritual EL PEREGRINO contiene un caudal de enseñanzas y estímulos que lo hace de inestimable valor para cuantos han emprendido la carrera celeste. Como literatura, pocos pueden igualarle en la sencillez y naturalidad del estilo, en el interés de su argumento y en la admirable descripción de personajes, arrancados a la viviente realidad.

En dos ediciones anteriores a la que ahora se ofrece al público, han sido incluidas las traducciones métricas de los prólogos en verso que Bunyan escribió en defensa de su obra, así como varios cánticos que el autor puso en boca de sus personajes, las que, hechas por el conocido pastor y poeta evangélico Don Carlos Araujo, que ahora goza del descanso y de las glorias de la Ciudad Celestial, han servido para completar esta versión española de la célebre obra. Los que la conocen en el original podrán juzgar del acierto y fidelidad con que se han hecho tales versiones.

JUAN BUNYAN, hijo de un calderero, nació en Elstow, cerca de Bedford, el año 1628, en una época en la cual prevalecían las malas costumbres por todo el país de Inglaterra. Su educación fue la que los pobres podían dar a sus hijos en aquellos días. Asistió a la escuela primaria, y aprendió a leer y escribir; pero era un muchacho desaplicado, y muy pocos de su edad le aventajaban en maldecir, jurar, mentir y blasfemar.

Joyce Meyer, Cómo oír a Dios, PDF

El mundo hace que nos resulte relativamente fácil llenarnos los oídos con toda clase dé cosas que ahogan la voz de Dios y lo alejan a Él, relegándolo más y más a un lugar secundario en nuestras vidas. Sin embargo, a cada persona le llegará un día en que lo único que le quede será Dios. Todas las otras cosas de la vida finalmente pasarán; pero cuando esto suceda, Dios seguirá estando allí.

La Palabra de Dios enseña que lo que se conoce de Dios es evidente para todos porque Él se dio a conocer en la conciencia interna de cada ser humano (ver Ro 1:19-21). Algún día, cada uno de nosotros comparecerá delante de Él para dar cuenta de su vida (ver Ro 14:12). Cuando rehusamos servir a Dios con nuestra vida, queriendo seguir nuestro propio camino, encontramos formas de tapar e ignorar ese instintivo conocimiento interno del Creador, que quiere hablarnos y guiarnos por el camino que debemos seguir.

Oír a Dios es vital para poder disfrutar de su plan eterno para nuestras vidas. Pero escucharlo es nuestra decisión; nadie más puede hacerlo por nosotros. Él no nos forzará a elegir su voluntad, pero hará todo lo posible para estimularnos a aceptar sus caminos.

Dios quiere participar hasta de los mínimos detalles de nuestra vida. Su Palabra dice que debemos reconocerlo en todos nuestros caminos, y Él enderezará nuestras sendas (ver Pr 3:6). Reconocer a Dios significa interesarnos en lo que Él piensa y pedirle su opinión.

Nunca dudes en presentar a Dios las cosas que consideras pequeñas o insignificantes; en definitiva, todo es pequeño para Dios. A veces actuamos como si pensáramos que abusaríamos de Él si le pidiéramos demasiada ayuda…

Sopa de pollo para el alma de la mujer, PDF

Todas las mujeres pasan en su vida por épocas en las que son objeto de muchas exigencias: familia, trabajo, esposo, ex-esposo, hijos, hijastros, padres. Es importante, incluso necesario, tomar distancia y evaluar de nuevo las propias prioridades. Pues sólo si alimentamos a nuestra alma podemos alimentar a otro y cuidar de él.

En ocasiones, debemos decir: «¡Detente! ¡Escúchame! Tengo algo que contarte». Así pues, ofrecemos Sopa de Pollo para el Alma de la Mujer directamente de nuestros corazones al de los lectores. Deseamos que quien lea este libro experimente los milagros del amor y de la inspiración. Deseamos que llegue a su corazón y conmueva a su espíritu.

Max Lucado, Un amor que puedes compartir, PDF

El amor de Dios no depende de tu amor. La cantidad de tu amor no hace que el suyo aumente. Tu falta de amor no hace que disminuya. Tu bondad no eleva su amor, ni tu debilidad lo diluye. Dios nos dice lo mismo que Moisés le dijo a Israel:

No por ser vosotros más que todos los pueblos os ha querido Jehová y os ha escogido,pues vosotros erais el más insignificante de todos los pueblos; sino por cuanto Jehová os amó. (Dt 7.7–8)

Dios te ama simplemente porque así lo ha decidido. Te ama cuando no te sientes digno de que te amen. Te ama cuando nadie más lo hace. Puede que otros te abandonen, se divorcien de ti y te ignoren, pero Dios te amará. Siempre. Pase lo que pase. Esto es lo que Él siente: «Llamaré pueblo mío al que no era mi pueblo, y a la no amada,amada» (Ro 9.25).

Nuestro trabajo es permanecer en nuestro sitio. Cuanto más cerca estemos a Jesús, mejor fluirá su amor en nosotros. Y ¡vaya amor! Paciente. Bondadoso. No envidioso. No es rudo. No es orgulloso.

Los predicadores son culpables de haber saltado el primer paso. Les dicen a Sus iglesias: «¡Amaos los unos a los otros!» «Sean pacientes, amables, perdonen», animan a la gente. Pero instruir a la gente a amar sin antes explicarles que son amados, es como expedir un cheque sin haber depositado dinero en la cuenta. Entonces no es de extrañar que haya tantas relaciones «sobregiradas». Los corazones no tienen suficiente amor.

El secreto de amar es vivir siendo amado. Este es el primer paso que olvidamos en nuestras relaciones. ¿Recuerdas la oración de Pablo? «Para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones… cimentados en amor» (Ef. 3.17). Al igual que los árboles sacan sus nutrientes de la tierra, nosotros las obtenemos del Padre. Pero ¿Qué pasa si el árbol no tiene contacto con la tierra?

Cuando lo que Dios hace no tiene sentido, PDF

Lamentablemente, muchos jóvenes creyentes, y también algunos más viejos, no saben que habrá momentos en la vida de cada persona, cuando las circunstancias no tienen sentido, cuando nos parece que lo que Dios ha hecho no tiene sentido.

Este es un aspecto de la fe cristiana del cual no se habla mucho. Tenemos tendencia a enseñarles a los nuevos cristianos las porciones de nuestra teología que son atractivas a la mente secular.

la Biblia nos dice que nosotros carecemos de la capacidad para comprender la mente infinita de Dios o la manera en que él interviene en nuestras vidas. Qué arrogantes somos cuando pensamos lo contrario. Tratar de analizar su omnipotencia es como si una ameba tratara de comprender el comportamiento del ser humano.

Romanos 11:33, indica que los juicios de Dios son «insondables», y sus caminos «inescrutabies». Una manera de hablar parecida a ésta, la encontramos en 1 Corintios 2:16 (LBLA), donde dice: «Porque ¿Quién ha conocido la mente del Señor, para que le instruya?» Por supuesto, a no ser que Dios escoja explicarnos su comportamiento, lo cual no suele hacer, sus motivos y propósitos están fuera del alcance de nosotros los seres mortales.

Lo que esto quiere decir, en términos prácticos, es que muchas de nuestras preguntas, especialmente las que empiezan con las palabras porqué, tendrán que quedarse sin respuesta por ahora.

El apóstol Pablo se refirió al problema de las preguntas sin contestar, cuando escribió: «Ahora vemos por Dr. James Dobson espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido» (1Corintios 13:12).Pablo estaba explicando que no tendremos el cuadro completo hasta que estemos en la eternidad. De ahí se deduce que debemos aprender a aceptar nuestra comprensión parcial.

Richard B. Ramsay, Reflexiones bíblicas, PDF

Introducción.

Este libro es para cristianos que ya tomaron la «leche» del evangelio, y están preparados para comer algo más sólido de la Palabra. No obstante, el contenido es más práctico que académico. Es para ayudar a tener una fe más fuerte, una fe que resista las dudas y que enfrente las dificultades.

Para crecer en Cristo, hace falta una comprensión profunda de la gracia de Dios, el tema que unifica las reflexiones del libro. Vivir por gracia es un nuevo estilo de vida, que requiere de una decisión consciente y constante.

La justificación tiene que ver con nuestra relación legal con Dios. Tiene dos aspectos: el perdón y la justicia positiva. Por la muerte de Cristo en la cruz, somos perdonados y somos considerados justos. Somos liberados de la culpa y recibimos la justicia de Cristo en nuestra cuenta, a nuestro favor. El resultado es que somos liberados del castigo que merecemos.

Es como si tuviéramos un libro de vida, lleno de anotaciones negativas. El Señor no solamente borra los pecados, sino también nos da un libro completamente nuevo, que contiene la justicia y las buenas obras de Jesucristo. La justificación es un veredicto divino en que Dios nos declara justos.

La santificación tiene que ver con el proceso de nuestro crecimiento gradual, y con nuestra relación personal con el Señor. Tal como en un matrimonio, hay un aspecto legal y un aspecto personal, también en nuestra relación con Dios.

El primer paso hacia una actitud correcta es la honestidad, especialmente consigo mismo. Tenemos que dejar de engañarnos, de pensar que casi hemos logrado la santidad, de soñar que falta un poquito de trabajo para lograr una gran estatura espiritual.

A. W. Tozer, Fe más allá de la razón, PDF

Una iglesia puede seguir adelante aferrándose al credo y a la verdad por generaciones y envejecer. Nuevas personas pueden seguir y recibir el mismo código y también envejecer. Entonces aparecen por allí algunos predicadores renovadores de la fe y consiguen motivar a los miembros, la oración causa la intervención divina y tiene lugar el avivamiento en aquella iglesia.

Personas que pensaban que eran salvas son ahora salvadas. Los que solo creían en un código ahora creen en Cristo. ¿Qué es lo que en realidad ha sucedido? Pues que el cristianismo del Nuevo Testamento ha aparecido allí. No es una edición de lujo del cristianismo; es lo que se espera que fuera el cristianismo desde el principio entre aquellos creyentes.

Un hombre puede pertenecer a una iglesia y creer en los textos de la Biblia, e incluso memorizarlos, citarlos y enseñarlos, y quizá llegar un día a ser diácono y líder destacado de la congregación. Entonces, un día, bajo la predicación inspiradora de un predicador visitante o del propio pastor, él, de repente, se siente tocado y en profunda necesidad de Dios y, olvidándose de toda su pasada historia religiosa, se hinca de rodillas ante Dios.

Jesús dijo que los que estaban dispuestos a hacer la voluntad de Dios conocerán; conocerán su enseñanza; sabrán si su enseñanza viene de Dios o si Él está hablando por sí mismo. Es decir, ese cuerpo de enseñanza captado por el intelecto promedio normal.

El Dios viviente no está preocupado por nuestras denominaciones y por nuestras tradiciones de iglesia. Él no se ha comprometido a preservar nuestros árboles genealógicos religiosos. Él solo quiere que el mundo sea evangelizado. No está interesado en preservar ninguna de nuestras denominaciones, pero sí está muy interesado en la vida de la iglesia de Cristo Jesús, la iglesia espiritual, sin importar qué otros nombres lehayamos dado.

"Una persona puede captar la verdad, pero solo el alma iluminada conocerá la verdad y solo el corazón preparado podrá ser iluminado".

La Ley numero 50, sin conformismos, PDF – Robert Greene

Este es, en fin, un libro sobre una particular filosofía de la vida, que puede resumirse así: tus temores son una cárcel que limita el alcance de tus actos. Entre menos temas, más poder tendrás, y vivirás más plenamente.

En un principio el miedo fue una emoción simple y básica del animal humano. Frente a algo sobrecogedor la amenaza de muerte inminente en forma de guerras, plagas y desastres naturales, sentíamos miedo.

Como en los demás animales, en nosotros esta emoción cumplía un papel protector: nos permitía advertir un peligro y alejarnos a tiempo de él. Pero en nuestro caso también servía para algo positivo: recordar la fuente de esa amenaza y protegernos mejor la próxima vez.

La civilización se derivó de esta aptitud para prever y prevenir los peligros del entorno. También fue por miedo que desarrollamos la religión y varios sistemas de creencias, para darnos consuelo.

El miedo es la emoción más fuerte y antigua conocida por el ser humano, algo profundamente inscrito en nuestro sistema nervioso y nuestro subconsciente.

A solas con DIOS, PDF, John MacArthur

La esencia de la oración es simplemente hablar con Dios como usted lo haría con un querido amigo, sin pretensiones ni ligerezas. Sin embargo, muchos creyentes tienen problemas con esta actitud hacia la oración. Debido a que la comunión con Dios es tan vital y la oración tan efectiva para el cumplimiento de! plan de Dios, e! enemigo intenta constantemente introducir errores en nuestro entendimiento y compromiso con la oración.

Cada generación se enfrenta a la necesidad de volver a dar prioridad y purificar una percepción corrupta o confusa de la oración. Para muchos, la oración ha sido reemplazada con la acción pragmática. La función anula la comunión con Dios; los ajetreos desplazan la comunicación. Para otros, la oración carece de admiración y respeto.

Sus esfuerzos son superficiales, irrespetuosos e irreverentes. Luego están aquellos que creen que la oración se diseñó para exigir y reclamar a Dios. Ellos intentan forzarlo a que haga lo que creen que él debería hacer por ellos. Finalmente, para otros la oración no es nada más que un rito.

Usted puede que considere a la oración con e! mayor respeto posible, pero se da cuenta de que su propia práctica carece de propósito y vitalidad, así que no pasa tiempo con Dios como sabe que debería hacerlo.

A solas con Dios, una oportunidad como esta debería ser el mayor deseo de un cristiano. Qué triste que tantos creyentes pasen tan poco tiempo con él, o no se dirigen a él en lo absoluto, porque tienen poco que decir.

Para los cristianos orar es como respirar. Usted no tiene que pensar para respirar porque la atmósfera que nos rodea ejerce presión sobre sus pulmones y lo fuerza a respirar. Por eso es más difícil aguantar la respiración que respirar. Asimismo, cuando usted nace en la familia de Dios, usted entra en una atmósfera espiritual en la que la presencia y la gracia de Dios ejercen presión o influencia sobre su vida.

La oración es la respuesta normal a esa presión. Como creyentes, todos hemos entrado a la atmósfera divina para respirar e! aire de la oración. Sólo entonces podremos sobrevivir a la oscuridad de! mundo.