PDF, El Poder de Atar y Desatar

Uno de los grandes propósitos por los cuales Dios creó a la humanidad, fue para llevar a cabo su voluntad en la tierra. Él está buscando hombres y mujeres como usted, que crean en el poder que Él nos ha dado para hacer que las cosas que establecemos en lo espiritual, se cumplan en lo natural.

Desde que Dios creó al hombre, siempre ha tenido el propósito de tener una relación cercana con él. Dice la Palabra que, en el principio, Dios se paseaba por el huerto del Edén y hablaba con Adán (mantenían una comunicación diaria). Aún hoy, el anhelo de Dios sigue siendo el tener esa comunión con el hombre cada día.

En primer lugar, Dios creó al hombre con un espíritu, el cual salió de la misma esencia de Dios. De manera que, la raza humana gobernara en el mundo físico aquí en la tierra. Dios le dio al hombre un cuerpo físico manifestado en dos sexos: masculino y femenino.

El hombre es el único que tiene derecho legal sobre la tierra. Si alguien no tiene cuerpo y alma, su permanencia y acciones son ilegales. Por esta misma razón, es que Dios no podía venir a la tierra sin un cuerpo físico. Pues, Él mismo lo había establecido así, en su Palabra.

Desde el principio, Dios estableció, en su Palabra, que el único con derecho legal para gobernar, señorear y actuar aquí en la tierra es el hombre, con su cuerpo físico.

Dios creó al hombre a su imagen y semejanza; y éstas se desarrollan por medio de la comunión íntima con Él. Dios creó al hombre para que llevase a cabo su voluntad en la tierra y la gobernara; y para eso le dio una voluntad propia y un cuerpo físico. Dios no hace nada que vaya en contra de su Palabra.

Dios quiere hacer su voluntad por medio de nosotros, los seres humanos; y para ello, necesita nuestro cuerpo y nuestra voluntad. Es importante establecer claramente, que para hacer efectiva una declaración, ésta debe contener palabras ordenadas por Dios.

Cuando lo que Dios hace no tiene sentido, PDF

Lamentablemente, muchos jóvenes creyentes, y también algunos más viejos, no saben que habrá momentos en la vida de cada persona, cuando las circunstancias no tienen sentido, cuando nos parece que lo que Dios ha hecho no tiene sentido.

Este es un aspecto de la fe cristiana del cual no se habla mucho. Tenemos tendencia a enseñarles a los nuevos cristianos las porciones de nuestra teología que son atractivas a la mente secular.

la Biblia nos dice que nosotros carecemos de la capacidad para comprender la mente infinita de Dios o la manera en que él interviene en nuestras vidas. Qué arrogantes somos cuando pensamos lo contrario. Tratar de analizar su omnipotencia es como si una ameba tratara de comprender el comportamiento del ser humano.

Romanos 11:33, indica que los juicios de Dios son «insondables», y sus caminos «inescrutabies». Una manera de hablar parecida a ésta, la encontramos en 1 Corintios 2:16 (LBLA), donde dice: «Porque ¿Quién ha conocido la mente del Señor, para que le instruya?» Por supuesto, a no ser que Dios escoja explicarnos su comportamiento, lo cual no suele hacer, sus motivos y propósitos están fuera del alcance de nosotros los seres mortales.

Lo que esto quiere decir, en términos prácticos, es que muchas de nuestras preguntas, especialmente las que empiezan con las palabras porqué, tendrán que quedarse sin respuesta por ahora.

El apóstol Pablo se refirió al problema de las preguntas sin contestar, cuando escribió: «Ahora vemos por Dr. James Dobson espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido» (1Corintios 13:12).Pablo estaba explicando que no tendremos el cuadro completo hasta que estemos en la eternidad. De ahí se deduce que debemos aprender a aceptar nuestra comprensión parcial.

¿A quien pertenece el dinero?, PDF, John MacArthur

Tener un criterio adecuado del dinero y las posesiones y manejarlas bíblicamente constituyen serios retos a los que se enfrentan todos los cristianos. Por providencia divina, las personas se encuentran en disimiles situaciones financieras, pero todos tenemos que lidiar con las mismas preguntas: ¿Qué hacemos con nuestros recursos? ¿debemos gastar nuestro dinero? ¿debemos ahorrar o invertir? Esas preguntas ponen a prueba constantemente la autenticidad e integridad de nuestro andar espiritual.

El modo en que un creyente maneja la administración de sus finanzas y posesiones habla mucho de su condición espiritual. Para recalcar cuan importante resulta para Dios el tema del dinero y las posesiones, dieciséis de las treinta y ocho parábolas de Cristo hablan de cómo las personas deben manejar los tesoros terrenales. De hecho, nuestro Señor enseño mas sobre el tema de la administración, que sobre el cielo y el infierno juntos.

La Biblia completa tiene mas de dos mil referencias a las riquezas y las propiedades, el doble de las referencias totales a la fe y la oración. Lo que hagamos con las cosas que Dios nos ha dado es muy importante para El.

La naturaleza del dinero

El dinero en si no es bueno ni malo. es moralmente neutral. Sin embargo. el dinero es una medida exacta da la moralidad dc una persona. Cuando nos referimos al dinero nos referimos a nuestro medio de intercambio económico. algo tan vital que define como vivimos día a día.

En una sociedad basada en el efectivo podría haber resultado difícil rastrear el uso qué una persona hace del dinero, pero hoy día una ojeada a su libro de contabilidad o a su estado de cuenta de su tarjeta de crédito fácilmente revelara el paradero de su dinero. Y donde gasta su dinero determina donde esta su corazón y cuales son las prioridades de su vida.

Alguien que vea el patrón de sus gastos puede discernir con bastante certeza la dirección moral de su vida. En contra del hecho de que el dinero es amoral. la sabiduría convencional ha creído durante siglos que necesaria-mente el dinero corrompe. Pero tal valoración se opone a Ia experiencia normal y la buena lógica.

El libro del perdón, PDF, Desmond Tutu

Introducción.

¿Te han hecho daño y sufres? ¿Se trata de un agravio nuevo o de una vieja herida que no ha sanado aún? Debes estar cierto de que lo que te hicieron fue malo, injusto e inmerecido. Así que tienes razón de estar indignado. Y es de lo más normal que quieras herir cuando has sido herido. Pero es raro que devolver el golpe te brinde una satisfacción.

Todos creemos que así será, pero nos equivocamos. Abofetearte después de que tú lo has hecho conmigo no hace que me deje de arder la cara, ni reduce la tristeza que me causa que me hayas golpeado. En el mejor de los casos, las represalias sólo dan a nuestro dolor un respiro momentáneo. Mientras seamos incapaces de perdonar, seguiremos atrapados en nuestro dolor, sin posibilidad de experimentar curación y libertad y sin posibilidad de estar en paz.

Sin perdón, seguiremos atados a quien nos hizo daño. Apresados por cadenas de amargura, amarrados, atrapados. Mientras no podamos perdonar a quien nos perjudicó, esa persona tendrá las llaves de nuestra felicidad: será nuestro carcelero.

Cuando perdonamos, recuperamos el control de nuestro destino y nuestros sentimientos. Somos nuestros liberadores. No perdonamos en beneficio del otro. No perdonamos por los demás.

Perdonamos por nosotros mismos. En otras palabras, el perdón es la mejor
expresión del interés propio. Esto es cierto desde el punto de vista espiritual
tanto como científico.

PDF, El resentimiento y la magia del perdón

Si tu vida es un mar de conflictos, eres presa de las emociones, te lamentas por lo que hubiera podido ser y te quejas por lo que es, además sientes un gran vacío, dolor y sufrimiento interno, entonces probablemente vives atormentada por el resentimiento, el odio, el rencor, ira hacia la vida, hacia Dios, hacia tus semejantes, o lo más grave, hacia ti mismo.

Seguramente has intentado perdonar. Parece que está de moda. Todo mundo te dice «perdona», pero nadie te dice cómo. Incluso es posible que hayas hecho el intento en más de una ocasión y, por momentos, incluso por días o semanas, te hayas sentido libre de odios y resentimientos pero cuando menos piensas te encuentras de nuevo trapeando el mar, incluso te sientes peor que antes porque piensas que la caída es porque Dios no te ama o porque no mereces ser feliz.

Todo esto sucede por desconocimiento de las leyes de la dinámica de la mente y la influencia que ejerce tanto el resentimiento y el perdón sobre los estados mentales, y la condición que la mente ejerce sobre la realidad exterior. De ahí que cuando alguien te ofrece las bondades del perdón, seguramente tu pregunta es: ¿Dónde lo compro? ¿Cuántas inyecciones me tengo que poner? ¿Cuántas píldoras de perdón tengo que tomar?

De igual manera, cuando te dicen que el resentimiento es veneno para el alma, que contamina tu vida desde lo más profundo de tu ser, seguramente deseas dejar el resentimiento de lado; pero la pregunta inmediata, de igual manera, es: «Eso está muy bien, pero ¿cómo logro hacer para dejar de resentir?».

Richard B. Ramsay, Reflexiones bíblicas, PDF

Introducción.

Este libro es para cristianos que ya tomaron la «leche» del evangelio, y están preparados para comer algo más sólido de la Palabra. No obstante, el contenido es más práctico que académico. Es para ayudar a tener una fe más fuerte, una fe que resista las dudas y que enfrente las dificultades.

Para crecer en Cristo, hace falta una comprensión profunda de la gracia de Dios, el tema que unifica las reflexiones del libro. Vivir por gracia es un nuevo estilo de vida, que requiere de una decisión consciente y constante.

La justificación tiene que ver con nuestra relación legal con Dios. Tiene dos aspectos: el perdón y la justicia positiva. Por la muerte de Cristo en la cruz, somos perdonados y somos considerados justos. Somos liberados de la culpa y recibimos la justicia de Cristo en nuestra cuenta, a nuestro favor. El resultado es que somos liberados del castigo que merecemos.

Es como si tuviéramos un libro de vida, lleno de anotaciones negativas. El Señor no solamente borra los pecados, sino también nos da un libro completamente nuevo, que contiene la justicia y las buenas obras de Jesucristo. La justificación es un veredicto divino en que Dios nos declara justos.

La santificación tiene que ver con el proceso de nuestro crecimiento gradual, y con nuestra relación personal con el Señor. Tal como en un matrimonio, hay un aspecto legal y un aspecto personal, también en nuestra relación con Dios.

El primer paso hacia una actitud correcta es la honestidad, especialmente consigo mismo. Tenemos que dejar de engañarnos, de pensar que casi hemos logrado la santidad, de soñar que falta un poquito de trabajo para lograr una gran estatura espiritual.

Liderazgo: El don de servicio, PDF

El eje central de esta obra es el concepto de servicio como tarea fundamental de todo líder, pues a través de la acción comprometida y ética podrán servir cada vez más a mejores causas, y fomentar así el tan necesario progreso integral y sustentable de la humanidad.

Es oportuno anticipar que la acción de servir a otros admite muchas posibilidades, por lo que no se puede reducir el concepto de servicio a una sola actividad. Hay quienes sirven produciendo cosas, otros enseñan y forman, algunos más diseñan y planifican, otros dirigen, incluso hay quienes sirven con una vida de oración, meditación y contemplación. Como vemos, servir a los demás es una actividad que tiene muchas caras, pero siempre debe observarse una misma actitud y un mismo objetivo: mejorar este mundo con más aportaciones valiosas y productivas.

Este libro está inspirado en héroes es decir, en los hijos y sus padres, los alumnos y sus maestros, los trabajadores y sus directivos, los ciudadanos y sus gobernantes y todo ser humano que quiera influir en el mejoramiento de este mundo que tienen la pretensión de ganarse el derecho de ser considerados líderes.

Asimismo, queremos dejar algo de lo más importante para el final: se trata del fenómeno emergente del liderazgo femenino, no porque éste no existiera antes, sino porque hasta hoy se le ha dado el crédito y reconocimiento que merece. A este respecto deseamos resaltar que no se puede visualizar un mundo valioso, productivo y trascendente si no es a partir de la intervención de la mujer en todos su diferentes e importantes ámbitos de acción.

Charles Stanley, El éxito a la manera de DIOS, PDF

Uno de los fundamentos para la prosperidad bíblica es la fe.Todo libro que he leído afirma,de una manera u otra,que una persona debe creer que puede lograr el éxito.El principio de fe es una constante para el triunfo. La verdad era pregunta para el cristiano es: ¿Fe en qué o en quién? Solo cuando identificamos el objeto de nuestra fe es cuando conocemos con certeza el fundamento de nuestro éxito.

Si pone su fe en usted mismo y en sus capacidades, intelecto y sueños,entonces su cimiento será tan firme como usted lo sea.Además,no importa cuán firme pueda ser, usted no es ni omnipotente ni omnisciente. Si pone su fe en Dios, entonces su base es tan firme como lo es él: todopoderoso Y omnisciente.

En la Biblia no solo encontramos los anhelos de Dios para nuestro éxito,sino que encontramos numerosos ejemplos de personas a quienes él llamó a la prosperidad.

Muy a menudo miramos los personajes bíblicos y concluimos: «Yo no soy así». La verdades que somos como los personajes de la Biblia; y ellos fueron como nosotros en sus respuestas a la vida, en sus luchas,en sus éxitos y fracasos,y en sus personalidades y anhelos.

El éxito es una búsqueda continua. Es establecer y lograr, y siempre tratar de instaurar y conseguir las metas dadas y establecidas por Dios para nuestras vidas. Exito es el rechazo a desanimarse, desalentarse o desistir de las metas de Dios. Es el resultado del anhelo continuo por ser la persona que el Señor nos llama a ser, y por lograr las metas que él nos ayuda a establecer

A. W. Tozer, Fe más allá de la razón, PDF

Una iglesia puede seguir adelante aferrándose al credo y a la verdad por generaciones y envejecer. Nuevas personas pueden seguir y recibir el mismo código y también envejecer. Entonces aparecen por allí algunos predicadores renovadores de la fe y consiguen motivar a los miembros, la oración causa la intervención divina y tiene lugar el avivamiento en aquella iglesia.

Personas que pensaban que eran salvas son ahora salvadas. Los que solo creían en un código ahora creen en Cristo. ¿Qué es lo que en realidad ha sucedido? Pues que el cristianismo del Nuevo Testamento ha aparecido allí. No es una edición de lujo del cristianismo; es lo que se espera que fuera el cristianismo desde el principio entre aquellos creyentes.

Un hombre puede pertenecer a una iglesia y creer en los textos de la Biblia, e incluso memorizarlos, citarlos y enseñarlos, y quizá llegar un día a ser diácono y líder destacado de la congregación. Entonces, un día, bajo la predicación inspiradora de un predicador visitante o del propio pastor, él, de repente, se siente tocado y en profunda necesidad de Dios y, olvidándose de toda su pasada historia religiosa, se hinca de rodillas ante Dios.

Jesús dijo que los que estaban dispuestos a hacer la voluntad de Dios conocerán; conocerán su enseñanza; sabrán si su enseñanza viene de Dios o si Él está hablando por sí mismo. Es decir, ese cuerpo de enseñanza captado por el intelecto promedio normal.

El Dios viviente no está preocupado por nuestras denominaciones y por nuestras tradiciones de iglesia. Él no se ha comprometido a preservar nuestros árboles genealógicos religiosos. Él solo quiere que el mundo sea evangelizado. No está interesado en preservar ninguna de nuestras denominaciones, pero sí está muy interesado en la vida de la iglesia de Cristo Jesús, la iglesia espiritual, sin importar qué otros nombres lehayamos dado.

"Una persona puede captar la verdad, pero solo el alma iluminada conocerá la verdad y solo el corazón preparado podrá ser iluminado".

Para entrenar a un niño, PDF

El entrenamiento no necesariamente requiere que el entrenado sea capaz de razonar; incluso se puede entrenar a ratones y ratas para que respondan a determinados estímulos. El entrenamiento meticuloso puede lograr que un perro llegue a ser perfectamente obediente.

Si un perro lazarillo puede ser entrenado para conducir confiable mente a un ciego entre los obstáculos en la calle de una ciudad, ¿no deben los padres esperar mucho más de un niño inteligente? Se puede entrenar a un perro para que no toque un bocado codiciable que se ha colocado frente a él.

¿No se podrá entrenar a un niño para que no toque? Se puede entrenar a un perro para que venga, se siente, esté quieto, se calle o traiga un objeto, según la orden. Quizá no hayas entrenado tan bien a tu perro, sin embargo, todos los días hay quien lo logra con los canes más tontos. Hasta un torpe adolescente puede ser entrenado como entrenador eficaz en una escuela de obediencia para perros.

Si esperas hasta que tu perro manifieste una conducta inaceptable antes de reprenderlo (o patearlo), tendrás un can intimidado que andará siempre con la cola entre las patas, buscando qué maldad puede hacer antes de que le vuelvan a gritar. Cuando falta el entrenamiento, es tan inútil regañar y azotar a un niño para conseguir una conducta aceptable como lo seria con el perro. Ninguna cantidad de disciplina puede compensar la falta de entrenamiento.

El entrenamiento adecuado siempre funciona en todos los niños. Ser negligente con el entrenamiento es crear circunstancias lamentables para ti y para tu hijo. Muchos por ignorancia han omitido el entrenamiento, esperando que la disciplina por sí sola produzca una conducta correcta. No ha dado resultado.