Crecimiento y desarrollo personal

Decídete a triunfar

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[PDF] El poder de Dios para tú vida

El poder asociado con la Palabra de Dios y el Espíritu Santo es el poder que nos lleva a la presencia manifiesta de Dios. En este libro encontrará esta frase una y otra vez. Es una expresión que resulta desconocida para la mayoría de cristianos, pero lo cierto es que debemos acudir a la presencia de Dios.

Dios no es un Dios ausente; no es “Alguien que está allá arriba y a quien le gusto”. El gran deleite de nuestro Padre celestial es tener comunión con los redimidos.

El propósito de nuestra redención fue devolvernos a la comunión dulce y maravillosa con el Padre. La salvación no consiste solo en ir al cielo. Sin duda que ese es nuestro destino, pero nuestra salvación nos ha permitido tener una relación con Dios que es íntima y personal en el momento presente.

¿Cuántos creyentes han experimentado de verdad la presencia de Dios? ¿Cuántos han sentido su aliento sobre ellos cuando se le acercan con
temor reverente?

Conocer a Dios de esta manera es la gran bendición del creyente. En nuestra generación hay muchas personas atrapadas en la política y en las inquietudes sociales. Esto no es malo, pero hay algo mucho mejor: nuestra comunión con Dios.

Cristiano quiere decir mantener una relación con DIOS

Todo lo que hagamos debe fluir de quiénes somos. Somos cristianos, lo cual quiere decir que mantenemos una relación impresionante con el Dios de la Creación.

Hay algunas personas que creen una parte de la Biblia, pero no creen otras. Dicen que los pasajes que les inspiran son inspirados; y si no les inspiran, no son más que historia y tradiciones.

Lo que Dios nos ha dado es único, la Palabra manifiesta del Dios vivo, y que cuando asimilamos su significado y sabemos qué es lo que Dios nos da, tiene el poder de matar a quienes se resisten a ella y el poder de vivificar a los que creen.

PDF, El Tesoro de David, estudio de los salmos

Es de temer que los salmos a día de hoy no son tan valorados como lo fueron en la iglesia primitiva. Hubo épocas en las que los salmos, no tan sólo eran repetidos diariamente en todas las iglesias, sino que eran tan universalmente conocidos y cantados que incluso los iletrados los conocían, a pesar de no poder leer las letras que estaban escritas.

Otras costumbres y prácticas de tales épocas es mejor haberlas olvidado, pero ésta en particular, merece ser recordada con honor. Jerónimo, nos cuenta que en su época el labrador cantaba ¡Aleluyas! mientras araba; que el segador sudoroso se refrescaba con los Salmos; y que el vendimiador, podando vides con su gancho curvo, recitaba estrofas de David. Dice que en su tierra, los salmos eran las baladas de los cristianos. ¿Y acaso podían haber encontrado otras mejores? Eran las canciones de amor del pueblo de Dios ¿Y cuáles podían resultarles más puras y celestiales?

Estos cánticos sagrados expresan todos los sentimientos santos. Resultan apropiados tanto para la infancia como para la vejez; proporcionan máximas aplicables y consejos precisos para los albores y progresos de vida, tanto como consignas necesarias ante las puertas de la muerte. Ya sea en la batalla del día a día o en el reposo del Sabbath; en la sala de espera de un hospital o el salón de banquetes de una lujosa mansión; en la iglesia; en el oratorio; y sí, hasta en el mismísimo cielo, puede uno entrar sin avergonzarse, cantando salmos.

En esta época turbulenta, si los creyentes se familiarizaran más con el Libro de los Salmos, les sería de mucho provecho espiritual. Contiene una armadura completa para enfrentar las batallas de la vida y una provisionada despensa para suplir las necesidades de la vida. En él hallamos tanto deleite como provecho, tanto consuelo como instrucción. Para cada situación, hay un Salmo que adecuado y enriquecedor.

Los Salmos proporcionan gemidos penitentes al niño en la gracia62 y al santo perfeccionado63 cantos triunfales. Su amplio espectro de experiencia abarca desde las mismas fauces del infierno hasta las puertas del cielo. Aquellos quienes están familiarizados con los caminos del país de los Salmos, saben que es tierra en la que fluye leche y miel, y están encantados de viajar allí.

PDF, El Poder de Atar y Desatar

Uno de los grandes propósitos por los cuales Dios creó a la humanidad, fue para llevar a cabo su voluntad en la tierra. Él está buscando hombres y mujeres como usted, que crean en el poder que Él nos ha dado para hacer que las cosas que establecemos en lo espiritual, se cumplan en lo natural.

Desde que Dios creó al hombre, siempre ha tenido el propósito de tener una relación cercana con él. Dice la Palabra que, en el principio, Dios se paseaba por el huerto del Edén y hablaba con Adán (mantenían una comunicación diaria). Aún hoy, el anhelo de Dios sigue siendo el tener esa comunión con el hombre cada día.

En primer lugar, Dios creó al hombre con un espíritu, el cual salió de la misma esencia de Dios. De manera que, la raza humana gobernara en el mundo físico aquí en la tierra. Dios le dio al hombre un cuerpo físico manifestado en dos sexos: masculino y femenino.

El hombre es el único que tiene derecho legal sobre la tierra. Si alguien no tiene cuerpo y alma, su permanencia y acciones son ilegales. Por esta misma razón, es que Dios no podía venir a la tierra sin un cuerpo físico. Pues, Él mismo lo había establecido así, en su Palabra.

Desde el principio, Dios estableció, en su Palabra, que el único con derecho legal para gobernar, señorear y actuar aquí en la tierra es el hombre, con su cuerpo físico.

Dios creó al hombre a su imagen y semejanza; y éstas se desarrollan por medio de la comunión íntima con Él. Dios creó al hombre para que llevase a cabo su voluntad en la tierra y la gobernara; y para eso le dio una voluntad propia y un cuerpo físico. Dios no hace nada que vaya en contra de su Palabra.

Dios quiere hacer su voluntad por medio de nosotros, los seres humanos; y para ello, necesita nuestro cuerpo y nuestra voluntad. Es importante establecer claramente, que para hacer efectiva una declaración, ésta debe contener palabras ordenadas por Dios.

PDF, la Oración, Ellen G. White

Las Sagradas Escrituras nos aconsejan: “Orad sin cesar”. Esto no significa
que hemos de pasar todo el día de rodillas en oración formal. Sí significa que debemos vivir y servir a nuestro Señor en la atmósfera de la oración.

La oración es el canal de comunicación entre nosotros y Dios. Dios nos habla por medio de su Palabra, nosotros le respondemos por medio de la oración, y él siempre nos escucha. No podemos cansarlo o abrumarlo con las palabras de nuestro corazón.

Vivimos en tiempos difíciles. Los acontecimientos que ocurren a nuestro alrededor exigen que cada seguidor de Cristo mantenga fervientemente su relación con Dios. Para fortalecer esta relación y satisfacer nuestras necesidades emocionales y espirituales, debemos aprender el poder de la oración. Como los discípulos de antaño, debemos rogarle al Señor: “Enséñanos a orar”.

Somos reconfortados al saber que Dios está dispuesto y listo para escuchar y responder nuestras sinceras plegarias sin importar las circunstancias. Él es un Padre amante que se interesa cuando las cosas van bien y cuando las vicisitudes de la vida nos propinan los golpes más devastadores. Cuando el clamor de nuestro corazón es ¿Dónde estás, Dios?, él se encuentra a la distancia de una oración.

Alguien ha dicho que se logran más cosas por la oración que lo que el mundo se imagina. Esto se aplica especialmente a la iglesia. “La mayor y más urgente de todas nuestras necesidades es la de un reavivamiento de la verdadera piedad en nuestro medio. Procurarlo debiera ser nuestra primera obra”.

PDF, Como caminar con el poder sobrenatural de DIOS

Esta es una verdad inmutable. La mente humana no siempre conoce todo lo que hay en el hombre; esto sólo puede ser conocido por el espíritu del hombre. Asimismo la única fuente que puede revelar a Dios es el Espíritu de Dios, administrador de la gracia de Jesús en la tierra.

Es sorprendente ver cristianos usando la filosofía, psicología y psiquiatría para encontrar soluciones a sus problemas. Muchas de esas fuentes tienen la real intención de ayudar a la gente, pero carecen del poder para cambiar al ser humano y transformarlo. Por lo tanto, no tiene valor alguno usar términos bíblicos aplicando métodos mundanos.

No hay medios científicos, psiquiátricos, psicológicos, naturales o filosóficos que descubran esas verdades. Si no aceptamos el concepto de revelación divina, nunca vamos a entender completamente estas verdades y permaneceremos viviendo en confusión y mentira. Los científicos y estudiosos sólo usan los procesos mentales y la recolección sistemática de información que ingresa por los sentidos naturales.

Dentro de un ambiente tan limitado, no tienen más remedio que negar a Dios, porque el conocimiento que manejan no lo admite; es más, ni siquiera saben de dónde procede el conocimiento. Creen que la materia se creó sola. El conocimiento sensorial es su única fuente de sabiduría; pero esa fuente no puede explicar el origen de la creación, ni el principio de la materia, ni ofrece respuestas válidas a los grandes «por qué» de la humanidad.

Los científicos han desarrollado diversas teorías sobre el origen de la vida y la naturaleza de Dios. Ellos han escrito enormes y cuantiosos volúmenes al respecto, pero todos giran alrededor de la misma fuente llena de restricciones, que es abastecida por los sentidos, el razonamiento y las limitaciones de un ser que no reconoce a su Creador.

La educación formal ha contribuido a destruir la fe de millones de jóvenes que fueron reclutados y entrenados para reconocer y aceptar sólo aquello que pueden ver, oír, sentir, descifrar y explicar con sus sentidos físicos e intelecto.

Juan Bunyan, El progreso del peregrino, PDF

Al sacar a luz una nueva edición de EL PEREGRINO, creemos innecesario describir los méritos y hacer el elogio de un libro inmortalizado ya por el juicio de dos siglos y por la admiración de millones de lectores. En opinión de muchos críticos y pensadores, la alegoría de Bunyan es el libro religioso más grande que se ha escrito en el mundo después de la Biblia, en la cual encontró el autor inglés la inspiración que guio su pluma.

Como libro de edificación espiritual EL PEREGRINO contiene un caudal de enseñanzas y estímulos que lo hace de inestimable valor para cuantos han emprendido la carrera celeste. Como literatura, pocos pueden igualarle en la sencillez y naturalidad del estilo, en el interés de su argumento y en la admirable descripción de personajes, arrancados a la viviente realidad.

En dos ediciones anteriores a la que ahora se ofrece al público, han sido incluidas las traducciones métricas de los prólogos en verso que Bunyan escribió en defensa de su obra, así como varios cánticos que el autor puso en boca de sus personajes, las que, hechas por el conocido pastor y poeta evangélico Don Carlos Araujo, que ahora goza del descanso y de las glorias de la Ciudad Celestial, han servido para completar esta versión española de la célebre obra. Los que la conocen en el original podrán juzgar del acierto y fidelidad con que se han hecho tales versiones.

JUAN BUNYAN, hijo de un calderero, nació en Elstow, cerca de Bedford, el año 1628, en una época en la cual prevalecían las malas costumbres por todo el país de Inglaterra. Su educación fue la que los pobres podían dar a sus hijos en aquellos días. Asistió a la escuela primaria, y aprendió a leer y escribir; pero era un muchacho desaplicado, y muy pocos de su edad le aventajaban en maldecir, jurar, mentir y blasfemar.

Joyce Meyer, Cómo oír a Dios, PDF

El mundo hace que nos resulte relativamente fácil llenarnos los oídos con toda clase dé cosas que ahogan la voz de Dios y lo alejan a Él, relegándolo más y más a un lugar secundario en nuestras vidas. Sin embargo, a cada persona le llegará un día en que lo único que le quede será Dios. Todas las otras cosas de la vida finalmente pasarán; pero cuando esto suceda, Dios seguirá estando allí.

La Palabra de Dios enseña que lo que se conoce de Dios es evidente para todos porque Él se dio a conocer en la conciencia interna de cada ser humano (ver Ro 1:19-21). Algún día, cada uno de nosotros comparecerá delante de Él para dar cuenta de su vida (ver Ro 14:12). Cuando rehusamos servir a Dios con nuestra vida, queriendo seguir nuestro propio camino, encontramos formas de tapar e ignorar ese instintivo conocimiento interno del Creador, que quiere hablarnos y guiarnos por el camino que debemos seguir.

Oír a Dios es vital para poder disfrutar de su plan eterno para nuestras vidas. Pero escucharlo es nuestra decisión; nadie más puede hacerlo por nosotros. Él no nos forzará a elegir su voluntad, pero hará todo lo posible para estimularnos a aceptar sus caminos.

Dios quiere participar hasta de los mínimos detalles de nuestra vida. Su Palabra dice que debemos reconocerlo en todos nuestros caminos, y Él enderezará nuestras sendas (ver Pr 3:6). Reconocer a Dios significa interesarnos en lo que Él piensa y pedirle su opinión.

Nunca dudes en presentar a Dios las cosas que consideras pequeñas o insignificantes; en definitiva, todo es pequeño para Dios. A veces actuamos como si pensáramos que abusaríamos de Él si le pidiéramos demasiada ayuda…

Sopa de pollo para el alma de la mujer, PDF

Cuando se menciona la palabra mujer, la conversación se torna muy interesante; ese hermoso ser que Dios creo de manera tan especial, para que fuera compañía idónea para el hombre, debemos tratarla muy bien y reconocer que sin ellas la vida no es muy feliz…

La mujer salió de la costilla del hombre, no de los pies para ser pisoteada, ni de la cabeza para ser superior, sino del lado para ser igual, debajo del brazo para ser protegida y al lado del corazón para ser amada. 

El libro “Sopa de pollo para el alma de la mujer,” de «Jack Canfield Mark y Víctor Hansen » contiene 76 historias bastante conmovedoras, que llevan como finalidad tocar el corazón del lector y así aprecie la vida analizando diferentes perspectivas, mujeres de buen ejemplo quieren compartir con otras mujeres sus experiencias con respecto a la autoestima, ser madres, hogar, metas, sueños y una etapa inevitable de nuestra vida que es la vejez. vale la pena invertir un tiempo para leer este maravilloso libro.

Las mujeres traen bellas ofrendas al mundo a través de su sinceridad, compasión y sabiduría. Nuestro más profundo deseo es que, cada vez que alguien lea estos relatos, extraiga de ellos una mayor estima por sí mismo y por los demás, como nos sucedió a todos nosotros.

Lo dijo muy bellamente Mary Michalia, una de las mujeres que nos escribió: Las mujeres que enviaron sus relatos nos manifestaron en repetidas ocasiones cuan agradecidas estaban por haberles dado la oportunidad de escribirlas.

Dijeron que incluso si sus contribuciones no se incluían en nuestro libro, se sentían dichosas felices sólo por haberlas escrito. Al hacerlo se sintieron más purificadas y renovadas.

Debido a este libro, también nosotros hemos experimentado un cambio. Ahora comprendemos con mayor claridad qué es importante de verdad en la vida, apreciamos más profundamente la experiencia humana, y vivimos cada momento con más plenitud.

Read Háwthorne y Marci Shimoff.

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Max Lucado, Un amor que puedes compartir, PDF

El amor de Dios no depende de tu amor. La cantidad de tu amor no hace que el suyo aumente. Tu falta de amor no hace que disminuya. Tu bondad no eleva su amor, ni tu debilidad lo diluye. Dios nos dice lo mismo que Moisés le dijo a Israel:

No por ser vosotros más que todos los pueblos os ha querido Jehová y os ha escogido,pues vosotros erais el más insignificante de todos los pueblos; sino por cuanto Jehová os amó. (Dt 7.7–8)

Dios te ama simplemente porque así lo ha decidido. Te ama cuando no te sientes digno de que te amen. Te ama cuando nadie más lo hace. Puede que otros te abandonen, se divorcien de ti y te ignoren, pero Dios te amará. Siempre. Pase lo que pase. Esto es lo que Él siente: «Llamaré pueblo mío al que no era mi pueblo, y a la no amada,amada» (Ro 9.25).

Nuestro trabajo es permanecer en nuestro sitio. Cuanto más cerca estemos a Jesús, mejor fluirá su amor en nosotros. Y ¡vaya amor! Paciente. Bondadoso. No envidioso. No es rudo. No es orgulloso.

Los predicadores son culpables de haber saltado el primer paso. Les dicen a Sus iglesias: «¡Amaos los unos a los otros!» «Sean pacientes, amables, perdonen», animan a la gente. Pero instruir a la gente a amar sin antes explicarles que son amados, es como expedir un cheque sin haber depositado dinero en la cuenta. Entonces no es de extrañar que haya tantas relaciones «sobregiradas». Los corazones no tienen suficiente amor.

El secreto de amar es vivir siendo amado. Este es el primer paso que olvidamos en nuestras relaciones. ¿Recuerdas la oración de Pablo? «Para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones… cimentados en amor» (Ef. 3.17). Al igual que los árboles sacan sus nutrientes de la tierra, nosotros las obtenemos del Padre. Pero ¿Qué pasa si el árbol no tiene contacto con la tierra?

Cuando lo que Dios hace no tiene sentido, PDF

Lamentablemente, muchos jóvenes creyentes, y también algunos más viejos, no saben que habrá momentos en la vida de cada persona, cuando las circunstancias no tienen sentido, cuando nos parece que lo que Dios ha hecho no tiene sentido.

Este es un aspecto de la fe cristiana del cual no se habla mucho. Tenemos tendencia a enseñarles a los nuevos cristianos las porciones de nuestra teología que son atractivas a la mente secular.

la Biblia nos dice que nosotros carecemos de la capacidad para comprender la mente infinita de Dios o la manera en que él interviene en nuestras vidas. Qué arrogantes somos cuando pensamos lo contrario. Tratar de analizar su omnipotencia es como si una ameba tratara de comprender el comportamiento del ser humano.

Romanos 11:33, indica que los juicios de Dios son «insondables», y sus caminos «inescrutabies». Una manera de hablar parecida a ésta, la encontramos en 1 Corintios 2:16 (LBLA), donde dice: «Porque ¿Quién ha conocido la mente del Señor, para que le instruya?» Por supuesto, a no ser que Dios escoja explicarnos su comportamiento, lo cual no suele hacer, sus motivos y propósitos están fuera del alcance de nosotros los seres mortales.

Lo que esto quiere decir, en términos prácticos, es que muchas de nuestras preguntas, especialmente las que empiezan con las palabras porqué, tendrán que quedarse sin respuesta por ahora.

El apóstol Pablo se refirió al problema de las preguntas sin contestar, cuando escribió: «Ahora vemos por Dr. James Dobson espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido» (1Corintios 13:12).Pablo estaba explicando que no tendremos el cuadro completo hasta que estemos en la eternidad. De ahí se deduce que debemos aprender a aceptar nuestra comprensión parcial.

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