La sonrisa escondida de Dios, PDF

La sonrisa escondida de Dios, PDF

El horno del sufrimiento produjo el oro de la orientación y la inspiración para la vida cristiana, para la adoración del Dios de los cristianos y para la propagación del Evangelio cristiano.

En el fruto de estas aflicciones se esconde una cierta ironía. El encierro de Bunyan le enseñó la senda del peregrino hacia la libertad cristiana. La enfermedad mental de Cowper produjo una dulce música de la mente para las almas atribuladas. 

El ardiente sufrimiento de Brainerd en medio del aislamiento y la enfermedad explotó en unas misiones globales más allá de toda imaginación. La ironía y la desproporción son formas de actuar de Dios.

El nos mantiene fuera de equilibrio con sus conexiones impredecibles. Nosotros creemos saber cómo se hace algo grande, y Dios lo hace pequeño. Pensamos que todo lo que tenemos es débil y pequeño, y Dios lo hace grande. 

Sara, la mujer estéril, da a luz al hijo de la promesa. Los trescientos hombres de Gedeón derrotaron a cien mil madianitas. Una honda en la mano de un niño pastor derriba al gigante. 

Una mujer virgen concibe al Hijo de Dios. Los cinco panes de un muchacho alimentan a miles de personas. Un atropello de la justicia, una humillante conveniencia política y una tortura criminal sobre una horrible cruz se convierten en el fundamento de la salvación del mundo.

Por consiguiente, no es de sorprenderse que el sufrimiento encaje dentro de los designios de Dios de maneras que a veces nos dejan desconcertados y nos prueban al máximo. Ese mismo desconcierto y esa prueba forman parte de sus designios.

Dios gobierna al mundo y todo lo que sucede en él, con propósitos y designios destinados al bien de aquellos que lo aman. Esta fue la lección final que aprendió Job de todos sus sufrimientos: «Respondió Job a Jehová, y dijo: Yo conozco que todo lo puedes, y que no hay pensamiento que se esconda de ti.

En todo lo que sucede, Dios tiene un propósito bueno y sabio. Desde la mañana hasta la noche, por encima de todo lo que va y viene en nuestra vida, debemos decir: Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello.

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