El cerebro y el mito del yo, PDF, Rodolfo Llinás

Mitos del cerebro, Cerebro y comportamiento

El cerebro es una máquina para soñar, ha dicho él. Es el órgano maestro, que en realidad revela la verdad de las cosas: cuáles son verdes y cuáles son rojas; por ejemplo, pues en el mundo no existen los colores como los percibimos y apreciamos, sino ciertas frecuencias que interpretamos como colores.

Lo mismo que el dolor que nos producen las espinas. «¿Pero es que fuera de mi cuerpo existe el dolor?, se pregunta el mismo Llinás en voz baja. «No: es una invención de mi cuerpo, para ponerme en guardia contra el dolor que él mismo ordena; y puede reproducir durante el sueño y casi con la misma claridad».

En realidad, ver, oír y sentir son propiedades del cerebro que los sentidos limitan y ordenan. De allí podemos vislumbrar dos planteamientos esenciales: cómo es que pensamos, y qué es ser conscientes; y la única manera de entender el mundo en que vivimos es que empecemos por fin a entendernos a nosotros mismos.

El primer paso fundamental para explorar, desde un punto de vista científico, y la naturaleza de la mente, es rechazar la premisa de que; ésta apareció súbitamente como resultado de una «intervención espectacular». La naturaleza de la mente, debe entenderse con base en su origen; en el proceso de su desarrollo, que emana del perenne mecanismo biológico de ensayo y error.

La mente, o lo que llamaré «el estado mental», es el producto de los procesos evolutivos; que han tenido lugar en el cerebro de los organismos dorados de movimiento. Esta evolución cerebral se presentó de manera paulatina, desde las formas más primitivas hasta las más altamente evolucionadas por tanto; el examen de las bases científicas de la mente, requiere una perspectiva evolutiva rigurosa; ya que es a través de este proceso como se generó la mente.

Para comprender la naturaleza de la mente, el requisito primordial es disponer de una perspectiva apropiada. Así como la sociedad occidental, sumida en el pensamiento dualista, debe cambiar de orientación para captar las premisas elementales de la filosofía no dualista; también es necesario un cambio fundamental de perspectiva para abordar la naturaleza neurobiológica de la mente.

Leave a Reply

A %d blogueros les gusta esto: