«Porque los amamos», un libro muy acertado, a la hora de guiar a nuestros jóvenes, por el camino cristiano.

Salir con alguien en una cita puede ser una experiencia emocionante y gratificante. Da la oportunidad de conocer las intenciones de la otra persona. Puede permitir que la amistad se desarrolle y madure. Puede dar la oportunidad de encontrar a alguien que se preocupe y cuide de ti.

Pasar el tiempo con la persona correcta por la razón correcta puede ser una bendición maravillosa y satisfactoria. Tu mundo puede cobrar vida con un nuevo significado al compartirlo con alguien que te respeta a ti y a los valores morales Divinos.

Al igual que en cualquier actividad en la vida, el objetivo más importante de salir con alguien debe ser el agradar y el honrar a Dios. Tu placer y diversión personal debería pasar a segundo término y darle prioridad a honrar y agradar a Dios.

La persona que sea capaz de enfocar sus citas desde esta perspectiva, pondrá reglas adecuadas, comunicándolas claramente a los prospectos y se conducirá de acuerdo con esas normas.

En la cultura superficial del mundo, los jóvenes y niños son presionados a una edad muy tierna a tener novio/a. Los programas de la televisión, las revistas y la presión de los amigos promueven este tipo de relación.

Pronto comienzan los toques, las caricias y otras acciones que arruinan el dominio propio de los niños y jóvenes y les llevan hacia el pecado. Los niños y jóvenes que no tienen «novios» a veces son vistos como «nerds» o fuera de moda.

Como cristianos tenemos un estándar moral que proviene de Dios y que se encuentra en el Nuevo Testamento, en base a ello debemos establecer las normas familiares y personales para las citas.