Una iglesia puede seguir adelante aferrándose al credo y a la verdad por generaciones y envejecer. Nuevas personas pueden seguir y recibir el mismo código y también envejecer. Entonces aparecen por allí algunos predicadores renovadores de la fe y consiguen motivar a los miembros, la oración causa la intervención divina y tiene lugar el avivamiento en aquella iglesia.

Personas que pensaban que eran salvas son ahora salvadas. Los que solo creían en un código ahora creen en Cristo. ¿Qué es lo que en realidad ha sucedido? Pues que el cristianismo del Nuevo Testamento ha aparecido allí. No es una edición de lujo del cristianismo; es lo que se espera que fuera el cristianismo desde el principio entre aquellos creyentes.

Un hombre puede pertenecer a una iglesia y creer en los textos de la Biblia, e incluso memorizarlos, citarlos y enseñarlos, y quizá llegar un día a ser diácono y líder destacado de la congregación. Entonces, un día, bajo la predicación inspiradora de un predicador visitante o del propio pastor, él, de repente, se siente tocado y en profunda necesidad de Dios y, olvidándose de toda su pasada historia religiosa, se hinca de rodillas ante Dios.

Jesús dijo que los que estaban dispuestos a hacer la voluntad de Dios conocerán; conocerán su enseñanza; sabrán si su enseñanza viene de Dios o si Él está hablando por sí mismo. Es decir, ese cuerpo de enseñanza captado por el intelecto promedio normal.

El Dios viviente no está preocupado por nuestras denominaciones y por nuestras tradiciones de iglesia. Él no se ha comprometido a preservar nuestros árboles genealógicos religiosos. Él solo quiere que el mundo sea evangelizado. No está interesado en preservar ninguna de nuestras denominaciones, pero sí está muy interesado en la vida de la iglesia de Cristo Jesús, la iglesia espiritual, sin importar qué otros nombres lehayamos dado.

"Una persona puede captar la verdad, pero solo el alma iluminada conocerá la verdad y solo el corazón preparado podrá ser iluminado".