Este es, en fin, un libro sobre una particular filosofía de la vida, que puede resumirse así: tus temores son una cárcel que limita el alcance de tus actos. Entre menos temas, más poder tendrás, y vivirás más plenamente.

En un principio el miedo fue una emoción simple y básica del animal humano. Frente a algo sobrecogedor la amenaza de muerte inminente en forma de guerras, plagas y desastres naturales, sentíamos miedo.

Como en los demás animales, en nosotros esta emoción cumplía un papel protector: nos permitía advertir un peligro y alejarnos a tiempo de él. Pero en nuestro caso también servía para algo positivo: recordar la fuente de esa amenaza y protegernos mejor la próxima vez.

La civilización se derivó de esta aptitud para prever y prevenir los peligros del entorno. También fue por miedo que desarrollamos la religión y varios sistemas de creencias, para darnos consuelo.

El miedo es la emoción más fuerte y antigua conocida por el ser humano, algo profundamente inscrito en nuestro sistema nervioso y nuestro subconsciente.