Sin duda alguna, es necesario tener en cuenta determinadas reglas o leyes si queremos disfrutar de los beneficios que ofrece la creación.

Parece una carga difícil de llevar, tanta regla, «TANTA LEY», ¡nadie esta obligado a cumplir nada! pero aquel que tiene disposición para hacer lo correcto, disfrutara cumpliendo las reglas sean necesarias.

Las 36 leyes espirituales para una vida plena

INTRODUCCIÓN:

Este libro te recuerda y ayuda a comprender las leyes espirituales. Durante milenios los seres humanos han jugado a este juego como una pandilla de niños atolondrados. Las relaciones se han basado en la necesidad y el deseo de control, el éxito se ha medido por las ganancias y posesiones materiales.

La vida en la Tierra es un juego de equipo. Es imprescindible aprender las reglas para que podamos participar y aportar nuestra propia contribución.

Un partido de fútbol se convertiría en un caos si todo el mundo hiciera lo que quisiera, así que a los jugadores se les enseñan las reglas antes de que salgan al campo de juego. Del mismo modo nos enseñan las leyes espirituales antes de nacer.

Cuando comprendemos y seguimos las leyes espirituales, podemos crear el cielo en la Tierra. Pero la vida en la Tierra se ha convertido en un sálvese quien pueda porque las personas han olvidado las reglas o han decidido no acatarlas.

Las emociones predominantes han sido la rabia, el dolor y el miedo, porque las personas se han concentrado en las sensaciones físicas y sexuales. Cuando los seres humanos se toman demasiado en serio a sí mismos, se vuelven críticos y juzgan, tanto a ellos mismos como a los
demás.

Muchas se sienten tensos y fuera de control. Muchas veces la persona siente que tiene que justificar su existencia o demostrar su superioridad, así que la vida se convierte en una lucha de poder y prevalece la falta de armonía. Éste es el viejo paradigma para la vida en la Tierra.

Cuando los seres humanos se toman demasiado en serio a sí mismos, se vuelven críticos y juzgan, tanto a ellos mismos como a los demás. Muchas se sienten tensos y fuera de control. Muchas veces la persona siente que tiene que justificar su existencia o demostrar su superioridad, así que la vida se convierte en una lucha de poder y prevalece la falta de armonía…