Sabiduría tolteca, El quinto acuerdo, PDF

El Quinto acuerdo que nos permitirá acceder a una conciencia mas profunda.

Don Miguel Ruiz e hijo, José Ruiz, Nos enseñan una visión mas amplia de los cuatro acuerdos y añaden un «Quinto acuerdo» que nos permitirá acceder a una conciencia mas profunda.

El resultado de poner en práctica el quinto acuerdo; es la aceptación completa de ti mismo, exactamente como eres, y la aceptación completa de todos los demás exactamente como son. El quinto acuerdo consiste, en ver toda tu realidad con los ojos de la verdad, sin palabras.

Una vez que aprendemos a hablar, los seres humanos que se ocupan de cuidarnos nos enseñan lo que saben y esto significa que nos programan con conocimientos. Captan nuestra atención, nos transmiten la información y nos enseñan a ser como ellos. Aprendemos cómo ser un hombre o una mujer según la sociedad en la que nacemos.

Todas nuestras tendencias humanas normales se pierden en el proceso de la domesticación y empezamos a buscar lo que hemos perdido» Empezamos a buscar la libertad porque ya no somos libres de ser lo que realmente somos; empezamos a buscar la felicidad porque ya no somos felices; empezamos a buscar la belleza porque ya no creemos ser bellos.

Poco a poco las opiniones modifican nuestro comportamiento, y en nuestra mente formamos una imagen de nosotros mismos según lo que otra gente dice que somos: Soy guapo; no soy tan guapo, Soy listo; no soy tan listo, Soy un ganador; soy un perdedor, Soy bueno en esto; soy malo en aquello.

Llega un momento en el que todas las opiniones, las de nuestros padres, las de nuestros profesores, las de la religión y las de la sociedad nos llevan a creer que necesitamos ser de una manera determinada a fin de ser aceptados, Nos dicen de qué manera deberíamos ser, qué apariencia deberíamos tener, de qué manera deberíamos comportarnos, Necesitamos ser de esta manera; no deberíamos ser de aquella manera, Y como no está bien para nosotros ser lo que somos, empezamos a fingir que somos lo que no somos.

En nuestra búsqueda, nos formamos una imagen de la perfección, cómo desearíamos ser, pero sabiendo que no somos así, y empezamos a juzgarnos por ello, No nos gustamos y nos decimos: Mira qué aspecto más ridículo tienes, mira qué feo eres, Mira qué gordo, qué bajo, qué débil, qué estúpido que eres, Aquí es cuando empieza el drama.

Buscamos el amor porque hemos aprendido a creer que el amor se encuentra en algún lugar fuera de nosotros; buscamos la justicia porque en el sistema de creencias que nos han enseñado no hay justicia; buscamos la verdad porque sólo creemos en el conocimiento que hemos almacenado en nuestra mente. Y, por supuesto, seguimos buscando la perfección porque ahora estamos de acuerdo con el resto de los seres humanos en que «nadie es perfecto.

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