La mente, mundo misterioso y complejo, gracias a Dios por la inteligencia concedida al hombre, hoy podemos disfrutar de los frutos obtenidos en las investigaciones, muchos estudios han permitido conocer factores determinantes en el comportamiento del ser humano.

El subconsciente lo utilizamos en el trato con los demás; nos ayuda a soportar los momentos difíciles de la vida.

Pero tenemos que aprender a oír su voz interior que nos guiará, y saber «ver» lo que nuestros ojos físicos no pueden ver. Cuando aprendamos a desdeñar el «engaño» en un mundo ficticio y obedezcamos el mandato de nuestra guía interior, habremos
entrado en posesión de la única fuente de inspiración valedera, la de aquella fuerza interior que la mayoría de las personas desconoce: su propio subconsciente.

Después de mi experiencia con las Universidades durante más de cuarenta años creo que es una necesidad crear cátedras libres sobre el subconsciente y sus aplicaciones en la vida.

Nuestros estudiantes, futuros gobernantes y hombres de empresa serían más eficientes, cometerían menos errores y los pueblos serían más felices en un mundo menos complicado.


Carlos Climent C.