El que tenga entendimiento podrá deleitarse en la lecciones que se entregan de diferentes maneras. No toda persona recibe ese don maravilloso; tan solo aquellos que no se conforman con lo que ven sus ojos, buscan algo mas, algo que esta aqui mismo y ahora, pero en un plano superior.

Esoterismo, Conocimiento de oriente, Meditaciones

«Tan absurdo es buscar la felicidad en el mundo exterior a uno mismo como buscar un nido de águilas en el fondo del mar».

¿Cuáles son esas falsas creencias que te apartan de la felicidad?
Veamos algunas. Por ejemplo, ésta: «No puedes ser feliz sin las cosas a
las que estás apegado y que tanto estimas».
Falso. No hay un solo
momento en la vida en el que no tengas cuanto necesitas para ser feliz.

Piensa en ello durante un minuto… La razón por la que eres infeliz es
porque no dejas de pensar en lo que no tienes, en lugar de pensar más
bien en lo que tienes en este momento. O esta otra: «La felicidad es cosa del futuro». No es cierto. Tú eres feliz aquí y ahora; pero no lo sabes, porque tus falsas creencias y tu manera deformada de percibir las cosas te han llenado de miedos, de preocupaciones, de ataduras, de conflictos, de culpabilidades y de una serie de «juegos» que has sido «programado» para jugar. Si lograras ver a través de toda esa maraña, comprobarías que eres feliz… y no lo sabes.

Las meditaciones que contiene este libro no son ninguna especie de nuevas doctrinas, sino las «memorias» de un místico que tuvo el valor de ver la realidad y que, como consecuencia de ello, vivió lleno de compasión y amor por todos los seres y todas las cosas y se deleitaba con todo y con nada.

Otra falsa creencias: «La felicidad te sobrevendrá cuando logres cambiar la situación en que te encuentras y a las personas que te rodean». Tampoco es cierto. Estás derrochando estúpidamente un montón de energías tratando de cambiar el mundo. Si tu vocación en la vida es la de cambiar el mundo, ¡adelante, cámbialo!; pero no abrigues la ilusión de que así lograrás ser feliz. Lo que te hace feliz o desdichado
no es el mundo ni las personas que te rodean, sino los pensamientos que albergas en tu mente…