Charles Bukowski
«Lanzar los dados»

Si vas a intentarlo, ve hasta el final.
De otra forma ni siquiera comiences.
Si vas a intentarlo, ve hasta el final.
Esto puede significar perder novias,
esposas,
parientes,
trabajos y,
quizá tu cordura.
Ve hasta el final.
Esto puede significar no comer por 3 o 4 días.
Esto puede significar congelarse en la banca de un parque.
Esto puede significar la cárcel.
Esto puede significar burlas, escarnios, soledad…
La soledad es un regalo.
Los demás son una prueba de tu insistencia, o
de cuánto quieres realmente hacerlo.
Y lo harás,
a pesar del rechazo y de las desventajas,
y será mejor que cualquier cosa que hayas imaginado.
Si vas a intentarlo, ve hasta el final.
No hay otro sentimiento como ese.
Estarás a solas con los dioses
y las noches se encenderán con fuego.
Hazlo, hazlo, hazlo.
Hazlo.
Hasta el final,
hasta el final.
Llevarás la vida directo a la perfecta carcajada.
Es la única buena lucha que hay.


William Hentley
«Invictus»

Más allá de la noche que me cubre,
negra como el abismo insondable,
doy gracias a los dioses que puedan existir
por mi alma inconquistable.
En la azarosas garras de las circunstancias
no he gemido ni llorado.
Sometido a los golpes del azar
mi cabeza sangra, pero está erguida.
Más allá de este lugar de ira y llantos
yace sino el horror de la sombra,
Y aún la amenaza de los años
me halla y me hallará sin temor.
No importa cuán estrecha sea la puerta,
cuán cargada de castigos la sentencia,
soy el amo de mi destino,
soy el capitán de mi alma.


Walt Whitman
«Canto de mí mismo XLVI»

«Lo mejor del tiempo y del espacio es mío,
del tiempo y del espacio que nunca se han medido,
del tiempo y del espacio que nadie medirá.
Marcho por un camino perpetuo. (Escuchadme todos).
Mis señas son un capote de lluvia,
zapatos recios y un báculo que he cortado en el bosque.
Ningún amigo mío se sentará en mi silla.
Yo no tengo silla, ni iglesia, ni filosofía;
yo no conduzco a los hombres
ni al casino
ni a la biblioteca
ni a la Bolsa…
Los llevo hacia aquellas cumbres altas.
Mi mano izquierda te tomará por la cintura,
con la derecha te mostraré paisajes del continente y del camino abierto.
Nadie, ni yo, ni nadie, puede andar este camino por ti,
tú mismo has de recorrerlo.
No está lejos, está a tu alcance.
Tal vez estás en él sin saberlo, desde que naciste,
acaso lo encuentres de improviso en la tierra o en el mar.
Échate el hato al hombro,
yo cargaré con el mío… Vámonos.
Ciudades magníficas y naciones libres hallaremos en nuestra ruta.
Si te cansas, dame tu carga y apóyate en mi hombro.
Más tarde harás tú lo mismo por mí…
Porque una vez que partamos, ya no podremos detenernos.
Hoy, antes del alba, subí a la colina, miré los cielos apretados de luminarias
y le dije a mi espíritu: Cuando conozcamos todos estos mundos y el placer y la sabiduría de todas las cosas
que contienen, ¿estaremos ya tranquilos y satisfechos?
Y mi espíritu dijo:
No, ganaremos esas alturas sólo para continuar adelante.
Tú también me haces preguntas y yo te escucho.
Y te digo que no tengo respuesta,
que la respuesta has de encontrarla tú solo.
Siéntate un momento, hijo mío.
Aquí tienes pan, come,
y leche, bebe.
Pero después que hayas dormido y renovado tus vestidos, te besaré, te diré adiós y te abriré la puerta para que salgas de nuevo.
Largo tiempo has soñado sueños despreciables.
Ven, que te limpie los ojos…
y acostúmbrate ya al resplandor de la luz.
Largo tiempo has chapoteado a la orilla, agarrado a un madero.
Ahora tienes que ser un nadador intrépido.
Aventúrate en alta mar, flota,
mírame confiado
y arremete contra la rola.


Derek Walcott
«El amor después del amor»

Un tiempo vendrá
en el que, con gran alegría,
te saludarás a ti mismo,
al tú que llega a tu puerta,
al que ves en tu espejo
y cada uno sonreirá a la bienvenida del otro,
y dirá, siéntate aquí. Come.
Seguirás amando al extraño que fuiste tú mismo.
Ofrece vino, Ofrece pan. Devuelve tu amor
a ti mismo, al extraño que te amó
toda tu vida, a quien no has conocido
para conocer a otro corazón
que te conoce de memoria.
Recoge las cartas del escritorio,
las fotografías, las desesperadas líneas,
despega tu imagen del espejo.
Siéntate. Celebra tu vida.


Marianne Williamson
«Nuestro miedo más profundo»

Nuestro miedo más profundo no es el de ser inapropiados.
Nuestro miedo más profundo es el de ser poderosos más allá de toda medida.
Es nuestra luz, no nuestra oscuridad, lo que nos asusta.
Nos preguntamos: ¿Quién soy yo para ser brillante, precioso talentoso y fabuloso?
Más bien, la pregunta es: ¿Quién eres tú para no serlo?
Eres hijo del universo.
No hay nada iluminador en encogerte para que otras personas cerca de ti no se sientan inseguras.
Nacemos para poner de manifiesto la gloria del universo que está dentro de nosotros, como lo hacen los niños.
Has nacido para manifestar la gloria divina que existe en nuestro interior.
No está solamente en algunos de nosotros: Está dentro de todos y cada uno.
Y mientras dejamos lucir nuestra propia luz, inconscientemente damos permiso a otras personas para hacer lo mismo.
Y al liberarnos de nuestro miedo, nuestra presencia automáticamente libera a los demás».


Constantino Petrou Cavafis
«Tanto como sea posible»

Aunque no puedas tener la vida
que te gustaría tener,
Procura al menos
dotar a la vida que tienes
con esto:

Haz todo lo posible por evitar envilecerte
en el continuo contacto con el mundo,
en la inquietud desmedida y el hablar.

Trata de no degradar tu vida
en un caminar sin rumbo
yendo i viniendo, exponiéndote a menudo
a las trivialidades cotidianas
a tus conocidos y sus reuniones,

Porque si no lo haces
un día tu propia existencia
podría convertirse
en un parásito que te acosa.


William Butler
«Un aviador irlandés prevé su muerte»

Sé que en algún lugar entre las nubes
he de hallar mi destino;
no odio a quienes son mis enemigos,
no amo a quienes debo defender;
mi país es Kiltartan Cross,
mis paisanos los pobres de Kiltartan,
ningún posible fin ha de quitarle nada
o hacerles más felices de lo que eran.
Ni leyes ni deberes me ordenaron luchar,
ni estadistas ni masas entusiastas,
un solitario impulso de deleite
me empujó a este tumulto entre las nubes;
todo lo sopesé, de todo hice memoria,
los años por venir me parecieron
vano aliento,
vano aliento los años transcurridos
en igualdad con esta vida y esta muerte.


Mardam
«Cuando te sientas triste»

Cuando te sientas triste
porque ciertos recuerdos te agobian
evoca mejor esa mirada y gesto dulce
que un día alguien te obsequió.

Cuando te sientas triste
porque la soledad está a tu alrededor
recuerda que siempre habrá un hombro
que te consuele y te haga sonreir.

Cuando te sientas triste
porque piensas que no te aman
recuerda que esa alma triste tuya
se transmutará en espíritu luminoso.

Cuando te sientas triste
y pienses que tu vida no halla rumbo
mira silenciosamente dentro tuyo,
y encontrarás tu verdadera razón de ser.

Cuando te sientas triste
porque te hicieron daño
piensa en tu conciencia sana
que sólo sabe dar y amar.

Cuando te sientas triste
¡Revélate!
y se capaz de volver el infierno en paraíso,
se capaz de crear un descontento inspirador.

Cuando te sientas triste,
piensa en el gran reto de la Existencia
eleva tu mirada al cielo
y mirate triunfador.

Cuando te sientas triste
aprovecha el desconsuelo
ya que allí está la simiente
de tus futuras alegrías.

¡Si puedes hacerlo! volverás a sonreír…
Yo sé que si lo lograrás.

Frases de Superación
Paulo Coelho

  1. Afronta tu camino con coraje, no tengas miedo de las críticas de los demás. Y sobre todo no te dejes paralizar por tus propias críticas.
  2. Algunas veces hay que decidirse entre una cosa a la que se está acostumbrado y otra que nos gustaría conocer.
  3. Cuando realmente quienes una cosa, todo el universo conspira para ayudarte a conseguirla.
  4. La magia es un puente que te permite ir del mundo visible hacia el invisible. Y aprender las lecciones de ambos mundos.
  5. El primer síntoma de que estamos matando nuestros sueños es la falta de tiempo.
  6. Nunca desistas de un sueño. Sólo trata de ver las señales que te lleven a él.
  7. Cuando alguien desea algo debe saber que corre riesgos y por eso la vida vale la pena.
  8. La vida es muy rápida; hace que la gente pase del cielo al infierno en cuestión de segundos.
  9. Solo una cosa vuelve un sueño imposible: el miedo a fracasar.
  10. Todo hombre tiene derecho a dudar de su tarea y a abandonarla de vez en cuando; lo único que no puede hacer es olvidarla.
  11. No son las explicaciones las que nos hacen avanzar; es nuestra voluntad de seguir adelante.
  12. Todas las batallas en la vida sirven para enseñarnos algo, inclusive aquellas que perdemos.
  13. Un hombre debe pasar por diversas etapas antes de poder cumplir con su destino.
  14. Quien interfiere en el destino de los otros nunca encontrará el suyo».
  15. Las personas cambian cuando se dan cuenta del potencial que tienen para cambiar cosas.
  16. Todos los días dios nos da, junto con el sol, un momento en el que es posible cambiar todo lo que nos hace infelices.
  17. Si tienes la paciencia de la tierra, la pureza del agua y la justicia del viento, entonces eres libre.
  18. Soy como todas las personas: veo el mundo tal como desearía que sucedieran las cosas, y no como realmente suceden.
  19. Lo que ahoga a alguien no es caerse al río, sino mantenerse sumergido en él.
  20. La vida siempre espera las situaciones críticas para mostrar su lado brillante.