El efecto Lucifer, PDF – Philip Zimbardo

El comportamiento del ser humano es motivo de estudios permanentes, le atribuimos las culpas a los demás, ¡es la manera mas fácil de evadir la responsabilidad! el tema es largo, para algunos mas fácil de entender debido a que han avanzado en ingresar a su mundo interior para ir descubriendo el origen de las malas conductas.

¿Qué es lo que impulsa la conducta humana? ¿Qué es lo que determina el pensamiento y la acción? ¿Qué hace que algunos de nosotros llevemos una vida recta y honrada y que otros parezcan caer con facilidad en la inmoralidad y el delito?

Nuestra concepción de la naturaleza humana, ¿se basa en la suposición de que hay unos factores internos que nos guían por el buen o el mal camino? ¿Prestamos una atención suficiente a los factores externos que determinan nuestros pensamientos, nuestros sentimientos y nuestros actos?

¿Hasta qué punto estamos a merced de la situación, del momento, de la multitud? ¿Estamos totalmente seguros de que hay algo que nunca nos podrían obligar a hacer? La mayoría de nosotros nos escudamos tras unos prejuicios egocéntricos que generan la ilusión de que somos especiales.

Estos escudos nos permiten creer que estamos por encima de la media en cualquier prueba de integridad personal. Nos quedamos mirando las estrellas a través del grueso lente de la invulnerabilidad personal cuando también deberíamos mirar la pendiente resbaladiza que se abre a nuestros pies.

Tememos el mal, pero nos fascina. Creamos mitos de conspiraciones malvadas y llegamos a creer en ellos lo suficiente para movilizar
nuestras fuerzas en su contra. Rechazamos al otro por diferente y peligroso porque nos es desconocido, pero nos fascina contemplar excesos sexuales y violaciones de códigos morales cometidos por quienes no son como nosotros…

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