Egoísmo, odio, orgullo y ambición; pensar que siempre tengo la razón todo esto CREA MOTIVOS PARA INICIAR GUERRAS, destrucción, somos nada, pero nos volvemos asesinos, pensamos que la vida nos pertenece y que podemos destruir pueblos, ciudades y hasta el mismo mundo, con tal de defender un ideal o creencia.

Se invierten recursos económicos en armas sofisticadas, mismos que deberían ser destinados a alimentar bien a un pueblo, a sacar sus niños adelante haciéndolos personas preparadas emocional e intelectualmente y no en soldados que defienden un régimen.

Las tortugas también vuelan muestra la historia de una serie de niños y niñas de un campo de refugiados turcos en Irak en los días previos a la intervención militar norteamericana contra el régimen de Sadam Hussein.

Esta es una historia de cómo sobreviven estos niños y niñas en una situación límite, en un contexto de conflicto bélico y de subdesarrollo agudo. La situación es extrema: viven de recuperar y vender minas anti persona.

Algunos han quedado mutilados por el estallido de alguna de las minas. Otros han muerto. Y en medio de este panorama tienen que organizarse para sobrevivir y resistir, obligados a crecer de golpe.

La película habla de un destino trágico y doloroso del que se nos informa desde su primera secuencia. Quizá si un gobernante analizara bien las consecuencias de sus decisiones y a quienes afecta mas, hasta desistiría de sus intenciones.